Si estás pensando en renovar tu casa, cambiar la vibra de tu sala o simplemente quieres saber qué se va a ver cool en los próximos meses, entonces llegaste al lugar adecuado.
El 2026 llega con un enfoque mucho más audaz, más expresivo y, al mismo tiempo, más consciente de los materiales y el color. Las tendencias de diseño de interiores ya no se tratan de casas “perfectas de revista”, sino de espacios que se sienten vivos, pensados y sobre todo, con personalidad.
Aquí te voy a compartir 7 tendencias de diseño de interiores para 2026 y, lo más importante, cómo aplicarlas en tu casa sin gastar una fortuna.
En 2026 los tapetes dejan de ser el fondo aburrido del espacio y se convierten en el protagonista visual.
Los clásicos tapetes persas siguen existiendo, pero el foco se mueve hacia opciones más modernas, más gráficas y con actitud.

Y no: no tiene que ser caro. El diseño importa más que la marca.
Esta es una tendencia que he estado viendo recientemente y me emociona bastante, que es marcos divertidos con color y mucha personalidad. El arte en 2026 no solo vive en la imagen, también vive en el marco.
La idea es que las paredes se sientan más vivas y menos “corporativas” o aburridas.

Esta tendencia me encanta porque se ve sofisticada sin sentirse forzada: decoración tonal. ¿A qué se refiere esto? Se refiere a que ya no es suficiente con solo usar un color fuerte, es usar muchos tonos del mismo color dentro de un espacio.
Básicamente es usar un mismo color. Todo dentro de la misma paleta, pero con variaciones. Esto hace que el espacio se vea pensado, cohesivo, elegante… sin parecer catálogo y crea espacios más sofisticados, coherentes y visualmente ricos.

Si 2025 fue el año del beige y los tonos tierra suaves… el 2026 sube el nivel y la intensidad. En este año los colores se vuelven más ricos, más mood, más envolventes. El 2026 deja atrás el beige tímido y abraza colores más profundos y con carácter.
Los tonos tierra siguen fuerte, pero piensa ahora en algo un poco más profundo: espresso, chocolate, tonos “comestibles”. Por ahí dicen algo, que me encanta al usar el color café: si el café no se te antoja comerlo, no lo uses.

Esta tendencia no es nueva, pero en 2026 se vuelve más clara: materiales naturales y con textura real.
Nada de superficies ultra brillantes. La textura real es la estrella. Esta tendencia es sobre menos en decoración innecesaria y enfocarse más en materiales que se sienten bien al tacto. Piensa en menos objetos, mejores materiales.

Una de las tendencias que ha empezado a tomar más fuerte recientemente es que los azulejos o baldosas dejan de ser un fondo neutro y se convierten en una herramienta de diseño. Los azulejos dejan de ser fondo y se vuelven herramienta de diseño, en protagonistas.
Además, ya no viven solo en baños y cocinas. Aparecen en muros, recibidores y áreas sociales.

La última tendencia que vamos a estar viendo son los metales cromados, que regresan en 2026, pero con una regla clara: menos cantidad, mejor intención.

Las tendencias de diseño de interiores para 2026 apuntan a algo muy claro: los espacios dejan de ser aburridos y se vuelven más expresivos, más táctiles y más personales.
Vemos una mezcla interesante entre color intenso, materiales naturales y detalles con carácter: tapetes que se notan, arte que no pide permiso, azulejos que definen muros y metales que reflejan luz sin volverse fríos. Todo esto crea casas que se sienten diseñadas, pero no rígidas.
La buena noticia es que ninguna de estas tendencias requiere una remodelación completa. Con pequeños cambios como un tapete, una pared de color, un marco divertido, una lámpara, una pieza de madera; puedes llevar tu espacio directo al 2026 sin destruir tu cuenta de banco (ni tu paz mental).
En resumen: el 2026 no es sobre tener una casa perfecta, es sobre tener una casa con intención, capas y personalidad.
Y eso, francamente, nunca pasa de moda.